sábado, 20 de junio de 2009

Sobre el artículo de Espido Freire

Artículo: Deceso
Yo escribo: Morirse el artista

Lo mejor que le puede pasar a un artista si desea ser apreciado es morirse.
La excepción son las celebridades, carne del colorín que producen atención a costa de injurias, humillaciones y miserias. Y cuando estas celebridades mueren, los funerales se abarrotan de allegados y no allegados que lanzan loas del finado ó finada.
Stieg Larsson (Millennium), tuvo la suerte de morir antes de que le llegase la fama, con lo que se ha librado de las envidias y la sordidez que hubiera despertado en su entorno.
Quizá lo sabía y con su inteligencia, quiso morir antes. Y ahora muerto se ha ganado el respeto y la simpatía.

Martín Mujica (actor)

No hay comentarios:

Publicar un comentario