miércoles, 1 de julio de 2009

Las disculpas tras la muerte

En el óbito todo se disculpa, hasta lo más cruel que se haya hecho en el paso por la vida.

La muerte transforma en sedante y/o suavizante todos los errores humanos cometidos.

De pronto la muerte, sobretodo si es repentina o tempranera, redime de errores concientes o inconscientes y convierte al fiambre, en ídolo, en la imagen a imitar.

Y el vivo cuestionado, en un santiamén es un sol brillante de ejemplo a seguir.

Madrid, junio 2009


Martín Mujica (actor)

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