miércoles, 1 de julio de 2009

El fuego estaba

La vasta y seca meseta castellana
recibe de tanto en tanto
lluvias que la tierra aguarda impaciente,
y ella generosa, se renueva en un leve verdor.
---
Tú llegaste casi en sigilo
y cual lluvia manchega,
regaste mi mente y mi cuerpo,
y ese cuerpo que yacía como yermo,
comenzó a renacer.
---
Tú trajiste la lluvia fina, el viento,
la nieve, la tempestad, la niebla,
el sol, el calor... y mi mente
y mi cuerpo resurgieron como un
Ave Fénix, abriéndose paso entre los
rescoldos de fuegos no extinguidos.

Madrid, julio 2007

Martín Mujica (actor)

1 comentario: